Las Provincias

Elche CF

ELCHE CF

El fútbol, ¿mera pasión o puro lujo?

  • Hay 12 clubes en la Liga BBVA con los precios de sus abonos más caros que los del Elche. El coste medio de los pases de temporada en el Martínez Valero es de 318 euros, 141 por encima de los más económicos, que son los del Levante

Es más fácil renunciar al apellido que a la identidad futbolística adquirida de niño. En un universo desposeído de valores éticos supremos, plagado de mentiras, intereses económicos y conflictos políticos, repleto de imposturas y modismos absurdos, la mayoría de las personas encuentran en el fútbol toda la verdad que la tiranía ocidental les quita a bocados desde que el despertador -un artefacto infame-, chilla rabioso por las mañanas. El 'deporte rey' se adhiere como una mancha de petróleo al goce popular y, lo más curioso, es que no entiende ni de clases, ni de nóminas, ni de civilizaciones ni de nivel intelectual. Te atrapa, te arrastra y te obliga a comportarte de un modo irracional, casi prehistórico.

Tanto es así, que no existe un club que no reserve en su campaña de captación de socios un lugar preferente para los desmpleados que, en un buen número de casos, se privan de muchas cosas menos de ir al estadio cada domingo. Porque ganar con tu equipo es la síntesis emocional más parecida al éxito. La victoria se siente como propia, lo mismo que la derrota. Y todo pasa en 90 minutos con el azar como único dios. El fútbol democratiza todas las existencias, ¿pero es un sentimiento irracional o se ha convertido en un lujo?

La liga española es la más cara de Europa, asistir a un partido en este singular país es casi el doble de caro que hacerlo en Alemania. Pero no siempre fue así. Todo cambió cuando los hinchas germanos llenaron sus campos de protestas con un lema muy claro: «El fútbol no es sexo telefónico». Lograron su propósito y hoy los recintos teutones estan llenos de público que no necesita empeñar sus riñones para cantar gol.

La provincia tiene un equipo en la élite. El Elche se ha ganado su derecho de piso entre las estrellas y, por ende, sus aficionados la posibilidad de asistir al fútbol 'con más nivel' de la Tierra. Además, hay 12 campos en la Liga BBVA donde sentarse con vistas al césped es más caro que en el Martínez Valero. De media, el abono franjiverde cuesta 318 euros, 141 más que el del Levante, que es el supraeconómico de la categoría. La filosofía de Quico Catalán no ofrece dudas, para él la prioridad es ver la grada repleta, eso explica su política de precios por debajo del mercado.

Solo Granada, Villarreal, Rayo, Getafe, Almería, Eibar y Levante venden sus pases de temporada más baratos que el Elche. En las antípodas ilicitanas figura el Córdoba, cuyos precios se codean con el de los 'grandes'. De media, un socio del equipo que preside Carlos González paga 518 euros, siete menos que los del Atlético de Madrid y cuatro más que los del Valencia. El Málaga, otrora revestido de riqueza, se ha olvidado de los fichajes de relumbrón, pero no de aliviar los costes de sus aficionados. 572 euros desembolsan de promedio los 'súbditos' del jeque Al Thani que acuden a la Rosaleda a ver sufrir a los suyos por mantener la categoría. Pagan más que los culés, cuya media de abonos asciende a 549 euros. El Real madrid es el club con los pases de temporada más exclusivos del campeonato: 708 euros (1.840 en tribuna).

El abono menos asequible que oferta el Elche se va hasta los 580 euros, una minucia al lado de los 2.000 que afloja el feligrés más manirroto del Córdoba. Excluyendo al Levante y su apreciable política 'low coast', el club que preside José Sepulcre es el sexto que ofrece el asiento más barato de Primera: 190 euros, una oferta solo mejorada por Celta, Rayo, Almería,Villarreal y Granada (120 &euro, en Los Cármenes).

Pago por visión + viajes

Sin embargo, sentir los colores de una franquicia va más allá de la mera inversión que supone ir al estadio cada 15 días. La mayoría de penitentes futboleros adquieren además los paquetes de televisión para no perderse las andanzas de su escuadra a domicilio. Dos plataformas ofrecen esa opción, que significa abonar 15 euros más cada mes... como mínimo. A esto hay que agregarle los desplazamientos organizados que cada equipo monta a lo largo de la temporada, esos que incluyen la entrada y el desplazamiento. La media de estas visitas a campo ajeno suele estar fijada en 50 euros cada una.

A todo lo anterior hay que agregarle la mercadotécnia: camisetas, bufandas, gorros, banderas. Las distintas marcas que visten a los equipos se encargan cada temporada de variar sensiblemente el aspecto de los uniformes para lograr que quede bastante claro cuando una equipación está obsoleta. Presentan hasta tres diferentes por curso y sus precios dependen en gran medida de la ubicación en el mercado deportivo de la firma. Las elásticas más baratas (las del Eibar) valen 30 euros, y las más caras, las de Real Madrid y Barcelona, se van hasta los 80. Kelme, que este año se encarga de equipar al conjunto franjiverde, dispensa las suyas en la tienda oficial a 63 euros.

Aquella imagen idílica de los padres yendo con sus hijos a animar a al equipo de turno provocaría en la actualidad un agujero muy profundo en la contabilidad familiar, se trata por tanto de un lujo al que no puede acceder todo el mundo. Un aficionado franjiverde soltero y sin hijos que realice cuatro desplazamientos organizados por el club (Madrid, en dos ocasiones, Barcelona y Valencia) se puede gastar de media en un curso futbolístico 600 euros incluyendo el abono medio, una camiseta oficial y el paquete más básico de pago por visión. Tanto sacrificio debería valer, como mínimo, para que los que gobiernan la competición no castigaran al público con partidos al filo de la madrugada.